jueves, 8 de julio de 2010

Deo Gratias




Tercer Aniversario del 
Motu Proprio Summorum Pontificum



Por Arturo M. I. G
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Hace tres años el Santo Padre Benedicto XVI publicaba su carta apostólica en forma de Motu Proprio Summorum Pontificum, que confirmaba el derecho que tienen los católicos de alimentar su fe en la Santa Misa llamada de San Pío V. Este documento pontificio no solo hacia justicia al llamado de miles de católicos que durante cuatro décadas han trabajado para ver reconocido el derecho de este venerable Misal, sino que también abría un nuevo capitulo en la vida de la Iglesia, cuyo llamado nos invita a la reconciliación entre católicos entorno al Sucesor de Pedro. Desde la constitución Missale Romanum de Pablo VI, en la cual era introducido el Novus Ordo Missae, no había existido un documento pontificio de esta trascendencia..







En este Motu Proprio el Papa confirma la postura oficial de la Iglesia entorno al Misal de 1962, es decir, reconoce formalmente lo que muchos defensores de la liturgia tradicional sosteníamos: El Misal de San Pío V nunca ha sido abrogado (1). A partir de esta afirmación el Papa establece los lineamientos necesarios para la correcta aplicación de Summorum Pontificum en las Diócesis, sustituyendo las provisiones anteriores que dejaban a la "consideración" de los ordinarios locales la posibilidad de proveerles a los fieles adheridos a la liturgia anterior estas celebraciones. La novedad mas importante de este documento papal, consiste que para la celebración con el Misal de San Pío V, cualquier sacerdote de Rito Latino no necesita permisos especiales ni de la Sede Apostólica ni del Obispo local (2). Ciertamente el Obispo es moderador de la Liturgia en su Diócesis, el Motu Propio en ningún momento ha modificado el Codigo de Derecho Canónico, sin embargo nos dice el Cardenal Dario Castrillon Hoyos, presidente emerito de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei: "es la Sede Apostólica la que le compete legislar  la sagrada liturgia de la Iglesia Universal. Y un obispo debe actuar en armonía con la Sede Apostólica y debe garantizar a cada fiel sus propios derechos, incluido el de poder participar en la misa de San Pío V, como forma extraordinaria del Rito Romano" (3).

Este derecho a participar en la forma extraordinaria del Rito Romano de la Misa, se puede entender si se comprende que este Misal al ser parte de la lex orandi de nuestra fe, también es parte de la Sagrada Tradición de la Iglesia, es decir, del deposito revelado sedimentado en la Liturgia. Por eso la voluntad del Vicario de Cristo de poner al acceso de todos "las riquezas que han crecido en la fe y en la oración de la Iglesia y darles el justo puesto" (4). Sería un error considerar que el Motu Proprio representa un retroceso como opinan algunos progresistas; es mas bien un avance en el sentido de permanecer fieles a la Santa Tradición, ya que la liturgia tradicional expresa íntegramente nuestra fe católica sobre el Santo Sacrificio de la Misa.


Nos dice el Papa que "lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser improvisamente totalmente prohibido o incluso perjudicial" (5). Por eso es necesario que aquellos que se han dejado llevar por el anti espíritu del Concilio, que es un espíritu de ruptura con la Tradición de la Iglesia, del cual nos advierte el Sucesor de Pedro (6), reflexionen que  la Iglesia no nace en el Concilio.


Nuestra Señora del Carmen patrona de la Diócesis de Torreón 
Ora pro nobis

Hasta el momento, son pocos los obispos que han correspondido a la generosidad del Sumo Pontifice, por la sencilla razón de que aun existen ciertos temores que no tienen nada que ver con la intención del Papa. Es así que todavía después de tres años de la publicación del Motu Proprio Summorum Pontificum, muchos católicos tienen que padecer un verdadero viacrucis para poder acceder a la Santa Misa de Siempre. Es lamentable que el rechazo a la voluntad explicita del Santo Padre por parte de algunos episcopados, mas que por desobediencia, se debe a la ignorancia bastante extendida en lo relativo a la liturgia tradicional y al Motu Proprio del Papa Benedicto XVI.  Este es el caso de nuestra querida Diócesis de Torreón, en la que cualquier "experiencia" es permitida, excepto la misa tridentina. Confianza en Él, ¡Oh Pueblo!, en todo tiempo. Derramad ante Él vuestros corazones, porque Dios es nuestro refugio (Salmo 16, 4)

Sin embargo, a pesar de las dificultades que actualmente padecemos los fieles católicos que solicitamos la Santa Misa Tradicional en nuestra Diócesis, hoy mas que nunca estamos dispuestos a no quedarnos cruzados de brazos. Estamos comprometidos a seguir colaborando con el Papa Benedicto XVI, para dar a conocer a todos los católicos que buscan una vida espiritual mas profunda, los tesoros de la liturgia tradicional.  Instaurare Omnia in Christo (7).

Monseñor José Guadalupe Galvan Galindo obispo de Torreón.

Antes de concluir este balance en el tercer aniversario del Motu Proprio, quisiera agradecer de todo corazón al Santo Padre Benedicto XVI por haber recuperado los tesoros de la liturgia tradicional para toda la Iglesia Universal, que ha santificado a generaciones de hombres y mujeres en el curso de los Siglos. También deseo compartir este fragmento de la Carta del Papa dirigida a los Obispos del mundo, con motivo de la publicación de Summorum Pontificum, que hoy mas que nunca vale la pena reflexionar: 

"Mirando al pasado, a las divisiones que a lo largo de los siglos han desgarrado el Cuerpo de Cristo, se tiene continuamente la impresión de que en momentos críticos en los que la división estaba naciendo, no se ha hecho lo suficiente por parte de los responsables de la Iglesia para conservar o conquistar la reconciliación y la unidad; se tiene la impresión de que las omisiones de la Iglesia han tenido su parte de culpa en el hecho de que estas divisiones hayan podido consolidarse. Esta mirada al pasado nos impone hoy una obligación: hacer todos los esfuerzos para que a todos aquellos que tienen verdaderamente el deseo de la unidad se les haga posible permanecer en esta unidad o reencontrarla de nuevo. Me viene a la mente una frase de la segunda carta a los Corintios donde Pablo escribe: “Corintios, os hemos hablado con toda franqueza; nuestro corazón se ha abierto de par en par. No está cerrado nuestro corazón para vosotros; los vuestros sí que lo están para nosotros. Correspondednos; ... abríos también vosotros” (2 Cor 6,11-13). Pablo lo dice ciertamente en otro contexto, pero su invitación puede y debe tocarnos a nosotros, justamente en este tema. Abramos generosamente nuestro corazón y dejemos entrar todo a lo que la fe misma ofrece espacio" (8).


Notas
(1) Benedicto XVI, Motu Proprio Summorum Pontificum Art 1.
(2) Ibid, Artículo 2
(3)  Cardenal Castrillon Hoyos, entrevista a 30Giorni "Nova et Vetera".
(4)  Benedicto XVI, carta a los Obispos con motivo del Motu Proprio.
(5)  Ibid.
(6)  Benedicto XVI, Discurso a la Curia Romana 2005: «Por una parte existe una interpretación que podría llamar “hermenéutica de la discontinuidad y de la ruptura”; a menudo ha contado con la simpatía de los medios de comunicación y también de una parte de la teología moderna»
(7) "Restaurar todas las cosas en Cristo" Lema de San Pío X.
(8)  Benedicto XVI, carta a los Obispos con motivo del Motu Proprio.

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